Desde hace cientos de años, las culturas orientales han utilizado futones (Shikibuton)
como parte esencial en su forma de vivir y habitar sus espacios. Esta
palabra, describe cabalmente todo lo relacionado a la
necesidad humana de dormir y descansar.
No es simple tradición el que en estas culturas se siga
utilizando al futón para dormir, ya que son muchos los beneficios que
aporta a la salud. Un buen futón proporciona natural descanso al cuerpo
humano, pués brinda un soporte adecuado a la columna vertebral;
relajación a los músculos, las articulaciones y la piel.
Además, ayuda a mantener la temperatura corporal estable. Todo esto redunda en una
mejor respiración, circulación sanguínea y descanso del sistema
nervioso, satisfaciendo así la necesidad básica de
dormir bien.
El futón tradicional (Shikibuton) es algo parecido a una colchoneta.
Básicamente está formado por capas
superpuestas de fibras naturales generalmente de algodón cardado y colocadas dentro de
una funda de tela. Es delgado y muy flexible; su espesor oscila entre 5 y 10 cm. aproximadamente, de tal forma que se lo puede enrollar y guardar
durante el día aprovechándose el espacio liberado para
otro fin.
Los futones modernos suelen manufacturarse con un sustrato de hule látex o materiales sintéticos
de alta tecnología con propiedades hipoalergénicas, témicos y memoria elástica, ya que recuperan su forma y dimensiones originales. Pueden llevar liners exteriores de alguna fibra laminadada para darles mas suavidad al tacto.
Hace algunas décadas, la cultura occidental adoptó el uso
de este tipo
de colchones y poco a poco adecuó su uso a estilos de vida
propios. Esto
derivó en el desarrollo nuevos productos con
características y
aplicaciones específicas a partir de enfoques distintos, de ahí que los futones occidentales suelan ser mas gruesos, pesados
y se los usa sobre bases tipo sofá cama.
No obstante, en Nino Gallo hemos desarrollado futones adecuados a usos específicos, teniendo en mente siempre la esencia natural del futón tradicional.


